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La IA es real, la burbuja de NVIDIA no: El dragón ya despertó

2025-12-18 · Por Esteban Rey (@Kilowatto)

Nadie duda que la Inteligencia Artificial es el cambio tecnológico más radical desde el nacimiento de Internet. Es una ola real, poderosa y transformadora. Pero hay una diferencia abismal entre una revolución tecnológica y una valoración bursátil racional. Hoy, al ver las capitalizaciones de mercado de empresas como NVIDIA, no puedo evitar sentir un déjà vu de 1999. El mercado está previendo un futuro donde estas compañías mantienen un monopolio eterno y márgenes infinitos.

Y esa es una fantasía peligrosa.

La tesis alcista de Wall Street se basa en una premisa: "Nadie puede alcanzar a NVIDIA. Su hardware es inalcanzable". Pero si miramos hacia el este, cruzando el Pacífico, veremos que esa ventaja competitiva no es tecnológica, sino legislativa. La única razón por la que NVIDIA sigue reinando sin oposición es el muro artificial de sanciones que el gobierno de Estados Unidos ha levantado. Pero como nos enseña la historia, los muros no detienen la innovación; solo la desvían y, a menudo, la aceleran.

El efecto "Proyecto Manhattan" chino

En 2022, cuando Washington prohibió la venta de los chips H100 y A100 a China, la intención era estrangular el desarrollo de IA del gigante asiático. El resultado fue exactamente el opuesto: provocaron un "Proyecto Manhattan" de semiconductores. Al cerrar la puerta a NVIDIA, obligaron a China a construir su propia casa. Y vaya que la han construido rápido.

Los datos técnicos son contundentes y desmienten la narrativa de que China está "años atrás":

La fragilidad del gigante americano

NVIDIA es el rey hoy, sin duda. Pero su corona se sostiene sobre bloqueos comerciales, no sobre una superioridad técnica insuperable a largo plazo.

Los analistas celebran que NVIDIA venda chips "recortados" (como el H20) a China, pero ignoran que la cuota de mercado de NVIDIA en ese país ha pasado del 95% a cerca del 50% en 2025. Ese otro 50% no se ha evaporado; ha sido capturado por Huawei, Alibaba y Cambricon.

Estamos viendo el nacimiento de un ecosistema paralelo. Mientras las empresas americanas dependen de cadenas de suministro globales vulnerables, China está logrando la suficiencia en toda la pila: desde el diseño (Biren, MetaX) hasta la fabricación (SMIC) y el despliegue en nube (Alibaba Cloud, Baidu).

La burbuja insostenible

Aquí es donde entra la burbuja. Las valuaciones actuales de las empresas de hardware de IA asumen que seguirán vendiendo palas a precio de oro por siempre. No descuentan el escenario —ya visible— donde AMD (que también viene fuerte) y los fabricantes chinos inundan el mercado con opciones "suficientemente buenas" a una fracción del costo.

Si la única salvación para las empresas americanas son los bloqueos de la Casa Blanca, entonces no tienen un negocio sólido; tienen un protectorado político. Y los protectorados no duran para siempre.

El mercado chino de IA ya ha demostrado que puede vivir sin NVIDIA. ¿Qué pasará cuando esos chips chinos, hoy confinados a su mercado local por necesidad, empiecen a mirar hacia mercados emergentes en Asia, África o Latinoamérica?

La IA no es una burbuja, pero la creencia de que una sola empresa americana será dueña de la inteligencia mundial sí lo es. Los inversores deberían mirar menos los gráficos de acciones y más las hojas de especificaciones que están saliendo de Shenzhen y Shanghái. El monopolio se está rompiendo, y el ruido de la explosión de la burbuja podría ser ensordecedor.