Kilowatto

Los nuevos de la casa

Luke y Leia

Llegaron de Méridacapital y ciudad más poblada del estado de Yucatán, México —sí, otra vez Méridacapital y ciudad más poblada del estado de Yucatán, México— con apenas 2 meses de edad, del tamaño de un pavo o una gallina grande. Hoy, con 1 año y 3 meses, son gigantes y no tienen ninguna intención de pasar desapercibidos. Luke y Leia son avestruces, y desde el primer día dejaron claro que en esta casa el que marca el ritmo de la fiesta tiene plumas.

Son animales extremadamente sociables: metiches por naturaleza, se acercan a investigar cualquier cosa que se mueva —visitas, cámaras, el control remoto, lo que sea— y no se pierden una reunión familiar. Si hay gente nueva en el jardín, hay avestruz cerca en cuestión de minutos.

Eso sí: aunque ya son casi tan altos como un adulto, un avestruz puede vivir entre 30 y 40 años, así que apenas van en el equivalente a su kínder. Hay que seguir tratándolos como lo que son — un par de niños que, por accidente genético, miden 1.80.

Antes de venirse a vivir aquí, hicieron una última visita a la granja donde nacieron —a conocer primos, tíos y a todo el resto de la parentela— antes de empezar su nueva vida como parte de la familia.

La granja de Mérida donde nacieron Luke y Leia, con cientos de avestruces
Luke, el avestruz

Luke

Luke se cree el gerente de seguridad del terreno. Se para junto a la puerta cuando hay visitas, estira el cuello lo más que puede y observa como si estuviera checando credenciales. La primera vez que llegó el jardinero con una podadora nueva, Luke lo siguió a distancia prudente durante toda la tarde, aparentemente convencido de que supervisar la operación era trabajo suyo.

También tiene debilidad por los objetos brillantes: unos lentes de sol olvidados sobre la mesa no duran ni cinco minutos con Luke cerca. Más de una visita ha tenido que negociar —a distancia, con mucha paciencia— la devolución de sus llaves de coche.

Leia, la avestruz

Leia

Leia es la fiestera oficial. En cuanto detecta música o risas fuertes, aparece corriendo desde el otro extremo del terreno como si la hubieran invitado formalmente. En una comida familiar se plantó justo en medio del grupo, entre las sillas, como una invitada más esperando a que alguien le pasara algo de la mesa.

Es también la más curiosa para investigar bolsas, mochilas y cualquier cosa que alguien haya dejado en el pasto por error. Su estilo personal: acercarse despacio, con toda la calma del mundo, y luego mirar directo a los ojos como diciendo "esto ya es mío".

Amigos de la casa

Yoda

Luke y Leia también tienen amigos inesperados en el terreno. El más memorable hasta ahora: un chapulín gigante que una tarde decidió posarse en la pared de la terraza y quedarse ahí, inmóvil, del tamaño de una mano completa.

Le pusimos "Yoda" — entre el tono verde-amarillo, el tamaño descomunal para un insecto y la calma absoluta con la que se dejó cargar, el nombre se sintió inevitable. A diferencia del maestro Jedi, Yoda no reparte consejos: solo se queda quieto, viendo todo con esos ojos enormes, hasta que decide dar un salto que recuerda que, si quisiera, podría desaparecer en un instante.

Por su tamaño, el patrón de red en las alas y el borde anaranjado del tórax, todo apunta a que Yoda es una langosta gigante (Tropidacris cristata) — uno de los saltamontes más grandes de América, cuyas alas traseras son de un rojo intenso que solo se ve cuando vuela.

  • Es una de las especies de saltamontes más grandes del continente americano, con hasta 14 centímetros de largo.
  • Vive desde México hasta Sudamérica, en climas tropicales y selváticos — como el sureste mexicano.
  • En reposo se ve amarillo-verdoso con manchas negras, camuflado entre hojas secas — pero al volar despliega alas traseras de un rojo brillante para sorprender a los depredadores.
  • Sus patas traseras le permiten saltar distancias muy superiores al tamaño de su propio cuerpo.
  • Se alimenta principalmente de hojas de una gran variedad de plantas tropicales.
  • Es completamente inofensivo para las personas — no pica ni muerde, aunque su tamaño intimide a primera vista.
  • Puede vivir más de un año en estado silvestre.

Amigos de la casa

Red Leader y Red Two

Los otros vecinos habituales: un par de rapaces que se paran casi a diario en la misma rama seca, mirando todo el terreno desde arriba como si fueran ellos los que estuvieran al mando. Les pusimos "Red Leader" y "Red Two" — nombres de escuadrón, porque siempre aparecen volando en formación de dos.

Por el cuerpo oscuro, la cabeza y el cuello color crema, y la piel anaranjada alrededor del pico, todo apunta a que Red Leader y Red Two son caracaras crestados (Caracara plancus) — rapaces muy comunes en el sureste de México, aunque casi siempre se les llame simplemente "águilas" por su tamaño y su porte.

  • A pesar de su apariencia de águila, es en realidad un halcónido — pariente más cercano de los halcones que de las águilas verdaderas.
  • Es una de las rapaces más comunes del sureste de México, fácil de ver posada en ramas secas o postes a la orilla de potreros y caminos.
  • Se alimenta principalmente como carroñero, pero también caza presas pequeñas como insectos, reptiles y roedores.
  • A diferencia de la mayoría de las rapaces, camina y corre con soltura por el suelo mientras busca comida.
  • Suele vivir en pareja de por vida y defender el mismo territorio durante años.
  • Es muy oportunista: no duda en acercarse a zonas habitadas por humanos si hay comida disponible.
  • Puede vivir más de 25 años en estado silvestre.

35 datos sobre los avestruces

  1. Es el ave viva más grande del mundo. Le pisan los talones nomás las expectativas que tengo puestas en ellos.
  2. No puede volar — sus alas se usan para equilibrio al correr y en el cortejo. Básicamente decorativas, como muchas juntas directivas.
  3. Es el ave terrestre más rápida: puede correr hasta 70 km/h. Más rápido que cualquier propuesta comercial que me han mandado este año.
  4. Puede mantener cerca de 50 km/h durante largas distancias sin cansarse. Ojalá mi wifi tuviera esa consistencia.
  5. Cada zancada al correr puede medir entre 3 y 5 metros. Con esa zancada ya habría llegado caminando a la oficina.
  6. Tiene solo dos dedos por pata — el resto de las aves tiene tres o cuatro. Menos dedos, cero drama — algo que podríamos aprender todos.
  7. Sus patadas son tan fuertes que pueden ser letales incluso para un león. Tomen nota: el verdadero guardia de seguridad de esta casa ya está contratado.
  8. Tiene los ojos más grandes de cualquier animal terrestre: unos 5 centímetros de diámetro. Ven todo. Absolutamente todo. Sí, también esa vez que dejaste la puerta abierta.
  9. El ojo de un avestruz es literalmente más grande que su propio cerebro. Hay quien publica en LinkedIn con esa misma proporción.
  10. Pone los huevos más grandes de cualquier ave viva. Ya quisiera yo un ticket promedio así de grande.
  11. Un huevo de avestruz equivale aproximadamente a 24 huevos de gallina. Para lo que comen mis hermanos, eso ni siquiera cuenta como arranque.
  12. La cáscara es tan resistente que un adulto puede pararse encima sin romperla. Más resistente que cualquier plan de negocio improvisado en una servilleta.
  13. No es cierto que entierren la cabeza en la arena — el mito viene de cuando bajan la cabeza al nivel del suelo para voltear los huevos del nido. O sea que ni ellos evaden sus problemas — otra cosa en la que nos superan.
  14. Es originario de las sabanas y zonas semiáridas de África. Y aun así se adaptaron a Méridacapital y ciudad más poblada del estado de Yucatán, México sin quejarse del calor. Todo un ejemplo.
  15. Es omnívoro: come sobre todo plantas, semillas y pastos, pero también insectos y pequeños reptiles. Come lo que encuentra, como yo en una junta que se alargó demasiado.
  16. Como no tiene dientes, traga piedritas (gastrolitos) que le ayudan a moler la comida en la molleja. Un sistema digestivo con más disciplina operativa que muchas startups.
  17. Puede pasar varios días sin beber agua, obteniendo humedad de las plantas que come. Yo sin café dos horas ya soy un peligro público.
  18. Su esperanza de vida es de 30 a 40 años — más todavía en cautiverio. O sea que esto es una relación a largo plazo, no una pasantía.
  19. Alcanza la madurez sexual entre los 2 y los 4 años de edad. Maduran más rápido que algunos socios que he tenido.
  20. Los machos adultos son mayormente negros con plumas blancas en alas y cola; las hembras son de un café grisáceo. El único dress code de esta casa que sí se respeta.
  21. Un macho adulto puede pesar entre 90 y 130 kilos — algunos superan los 150. Y aun así corren más que yo un lunes por la mañana.
  22. Puede medir hasta 2.7 metros de altura. Más alto de lo que imaginaba cuando dije 'un par de mascotas nuevas'.
  23. Su cuello largo le permite detectar depredadores desde muy lejos en la sabana. También útil para ver quién llegó sin avisar al terreno.
  24. Tiene un oído y una vista excepcionales. Se enteran de todo antes que el grupo de WhatsApp de la familia.
  25. Vive y se desplaza en grupos, generalmente de entre 5 y 50 individuos. Como una junta de consejo, pero con mejor asistencia.
  26. Es curioso por naturaleza: investiga todo lo que se mueve cerca de él. Si trabajaran en Ignia Cloud, ya estarían en el equipo de QA.
  27. Suele compartir territorio con cebras y ñus, que aprovechan su buena vista para detectar peligro. El networking interespecie que a mí tanto trabajo me cuesta hacer.
  28. Su nido es apenas un hoyo en la arena, a veces compartido por varias hembras del mismo grupo. Menos infraestructura que muchas startups en etapa seed, y aun así funciona.
  29. La hembra dominante suele poner sus huevos justo al centro del nido, donde están mejor protegidos. Ya quisiera yo esa claridad de jerarquía en una junta directiva.
  30. Los machos suelen encargarse de incubar los huevos durante la noche. El único que en esta casa hace guardias nocturnas sin quejarse.
  31. Puede correr en zigzag para despistar a un depredador durante una persecución. La misma técnica que uso yo para evitar juntas que no necesito.
  32. Su plumaje, aunque no sirve para volar, ayuda a regular su temperatura bajo el sol. Funcional y con estilo — algo que la mayoría de los sacos no logran.
  33. Se cría en granjas de varios países —incluido México— por su carne, piel y plumas. Tema que Luke y Leia prefieren no tocar en la cena.
  34. Un polluelo de avestruz puede crecer hasta 30 centímetros por mes durante su primer año. A esa velocidad, mejor no parpadear — o comprar ropa más grande cada mes.
  35. Puede vivir perfectamente en pareja o en grupo, y reconoce a quienes lo cuidan todos los días. Y aun así, siguen sin reconocer quién les paga la comida — típico.